SUS ACTIVIDADES EN LA POLÍTICA NACIONAL E INTERNACIONAL

SUS ACTIVIDADES EN LA POLÍTICA NACIONAL E INTERNACIONAL

18 de abril de 2011

Ravi Shankar: EL ARTE DE VIVIR


Sri Sri Ravi Shankar es un reconocido líder humanitario y espiritual. Su visión de una sociedad libre de violencia y estrés ha inspirado a millones a expandir su responsabilidad para construir un mundo mejor.

El tres veces nominado al premio Nóbel de la Paz, visitó nuestro país cinco veces, el último encuentro fue suscitado en la Patagonia en 2008 donde más de 15 mil personas participaron de distintas asambleas, allí otorgó variadas conferencias y guió una meditación al pie del Glaciar Perito Moreno, en el marco de la Campaña Internacional por una Sociedad Libre de Violencia.
Beatriz V. Goyoaga, periodista española e instructora ad honorem de El Arte de Vivir sostuvo que "fue una suerte tener una vez más en Argentina un personaje que es requerido por foros, instituciones internacionales y gobiernos durante todo el año, su visita ayudará a que algunos miles más se sumen a un cambio para mejorar nuestra sociedad".
Este líder humanitario, además de la fundación El Arte de Vivir, también es el responsable fundador de la Asociación Internacional pro Valores Humanos. Ambas organizaciones son no gubernamentales, sin fines de lucro y conformadas por voluntarios. Más de 300 millones de personas han sido beneficiadas por sus programas. En Buenos Aires El Arte de Vivir está trabajando desde hace 10 años en cárceles, barrios marginados, empresas, escuelas, y en todo lugar donde sea preciso eliminar el estrés para que el individuo use el mayor potencial humano, según manifestó Beatriz Goyaga a Portal Patagónico.


Biografía
Sri Sri Ravi Shankar, nacido en el sur de la India en 1956, es reconocido como el más importante líder humanitario y espiritual. Su visión de una sociedad libre de violencia y estrés ha inspirado a millones a expandir su responsabilidad para construir un mundo mejor. Es un multifacético activista social cuyas principales actividades son promover la paz y restaurar los valores del individuo. Es mediador y negociador por la paz en zonas de conflicto en todo el mundo; otorga ayuda en zonas de desastres y en situaciones de trauma, presta auxilio en zonas de pobreza, ayuda a mujeres en riesgo, rehabilitación de presos y jóvenes, entre otras cosas.
En 1981, fundó la fundación internacional El Arte de Vivir, una ONG educacional y humanitaria, con rango de Consultor en el foro Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC). Presente en más de 140 países, esta fundación formula e implementa soluciones a problemas y conflictos tanto de individuos como de las comunidades o naciones. En 1997 Ravi Shankar fundó la Organización Internacional para los Valores Humanos a través de la cual tienen lugar centenares de programas de desarrollo sustentable en los 5 continentes. En el 2008 funda junto al Presidente de India Abdul Kalam y el Dalai Lama la Global Faundation for Civilizational Harmony.
Los cursos, técnicas y seminarios diseñados por él están produciendo cambios profundos en la humanidad, calmando las mentes y aumentando la confianza y el entusiasmo. Uno de sus aportes más significativos al mundo es el Sudarshan Kriya, una poderosa técnica de respiración que brinda bienestar físico, mental y emocional. Más de 300 millones apoyan en una forma u otra sus movimientos.
También recibió innumerables honores y nombramientos; fue tres veces nominado al Premio Nobel de la Paz; fue director de la Divinity School de la Universidad de Yale; recibió la Orden de la Estrella Polar (el honor más grande en Mongolia), la medalla de Pedro el Grande de la Federación Rusa, el premio mundial de la paz de India Sant Shri Dnyaneshwara y el Premio al Humanismo Mundial de Estados Unidos.



Fuente: http://www.portal-patagonico.com.ar/

17 de abril de 2011

"LA COMPUTADORA"

Por: Edith Hermina Emmermann de Muro





Todo, y más, lo atesora la computadora.

en la ínsita magia de su mecanismo

que hasta desafía su propia porfía,

el gran reverbero de su tecnicismo

ya supera asombros hasta de si mismo.



Es obra del hombre. De su inteligencia

que le ha insuflado, junto con su ciencia,

un perfil muy suyo de monstruo sagrado.

Y es tal la hechura de su eficiencia

que en un juego astuto de mutua exigencia

logro a su amo hacerlo su esclavo.

A mis años, muchos, y sin esperarlo

la computadora me llego en regalo

No hago regaño en decir que he vivido

(y que hube escrito)casi en la solvencia

de ser prescindente a su predominio

asi a sabiendas de que, aun ahora,

puede manejarla la mano de un niño.



Internet es la impronta que sella este siglo.

Si yo lo margino caigo en sacrilegio

de lesa impudicia hacia el modernismo.

Si me es complejo su inicial manejo

y en ello y por ello inane me rindo

creeré que mis sueños también están viejos

y mis sueños no sueñan con tal fatalismo.



En esta simbiosis dada en mutuo estreno

ella está exigiendo mi tiempo y mi empeño

para darle, en cambio, al solar pequeño

de tantos anclajes de mi mundo añejo

la insondable anchura de su magnetismo



¿Y mi máquina de escribir...? En su teclado

tanto soñé en el vivir, como viví en lo soñado.

Prescindir de ella seria perverso. Hay un universo

en nuestra simbiosis. No podría, por ende,

callar su lenguaje, borrar sus estrellas,

matar a sus duendes mentores diversos

que hoy mi escritura aun atesora...



¡Que cosa...! a mis años, y sin esperarlo, ahora.

(¿para empujarme a escribir

en lo que me resta vivir?)

me llego del cielo la COMPUTADORA...

9 de abril de 2011

Para el asombro y la reflexión


La Red de Parlamentarios Cooperativos se complace en compartir con ustedes este memorable artículo que exhorta a la introversión de cada uno de nosotros como individuos.



Senador (m.c.) LUIS RUBEO. Secretario del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano








"Cuando la ciencia ficción pasa a ser ciencia"

Todavía sorprendido por lo visto y escuchado, Adrián Paenza cuenta la ponencia que más lo impresionó del TED-2011, realizado en California, el ciclo de conferencias más requerido del mundo en el que se presentan los descubrimientos de frontera destinados a cambiar la vida tal como la conocemos. En ella Anthony Atala, director del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa, ofrece la información más actualizada sobre los avances en medicina regenerativa. Además de explicar el proceso de cultivo de órganos, válvulas y tejidos por medio de la bioingeniería, también mostró (literalmente, todos los presentes pudieron verlo) cómo se está utilizando la tecnología de impresión en tres dimensiones para la fabricación de partes del cuerpo, incluso cómo se puede imprimir el tejido de la piel directamente sobre la herida del paciente.





¿En qué momento la ciencia ficción deja de serlo y pasa a ser ciencia? Es decir, con el advenimiento de las nuevas tecnologías, hay ciertas cosas que hoy se han hecho costumbre y uno ya no les presta más atención, pero cuando yo nací, por ejemplo, no había televisión. Así de simple: ¡no había televisión! Y si bien ya estoy mayor, no soy del siglo XIX. Las radios eran a válvulas, no había transistores y, por lo tanto, no había radios portátiles. Así que nadie podía llevar radios a la cancha. Para hablar por teléfono desde la Capital a Berazategui, por ejemplo, había “demora”. El lechero pasaba con un caballo que tiraba de un carro (y yo nací en la Capital Federal, en Villa Crespo para más datos), conseguir una línea telefónica costaba 10.000 dólares, no se podía conocer el sexo de un bebé que estaba a punto de nacer, la penicilina recién empezaba a ser utilizada, no había vacuna contra la polio, ni la Salk ni la Sabin, no había tomografías computadas, ni resonancias magnéticas, ni ecografías, ni inyecciones peridurales. Ir al dentista era una tortura (¿ya no?) y una operación de apéndice obligaba a una estadía en el hospital de una semana. Y, por supuesto, las computadoras personales no figuraban ni entre los sueños de los más creativos.



Obviamente, la lista no pretende ser exhaustiva, ni mucho menos. De hecho, quienes idearon a Superman, si bien lo podían hacer volar, todavía necesitaban hacerlo cambiar de ropa dentro de una cabina de un teléfono público para pasar de Clark Kent a superhéroe. ¿Por qué digo esto? Porque los autores del personaje no pudieron desprenderse de la noción de que los teléfonos tenían que ser “alámbricos”, y por lo tanto, aun en el futuro habríamos de necesitar cables para establecer conexiones. Ni hablar entonces de teléfonos celulares, Blackberries o I-phones.

Igual, siempre hay y habrá un Ray Bradbury o un Theodore Sturgeon (sólo una preferencia personal) para mirar más allá. Independientemente de la evolución que se produce en la “vida real”, la ciencia ficción avanza a otro ritmo, se maneja con otras leyes.



Sin embargo, hay momentos en los que la ciencia de los humanos, la nuestra, la única que tenemos, alcanza a rozarla. No la alcanza, pero la “toca”. Acompáñeme por acá y le muestro un ejemplo.

Anthony Atala es un médico/investigador que lidera el Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad de Wake Forest, ubicada en Winston-Salem, en Carolina del Norte. En el marco de las charlas TED que se realizan todos los años en Long Beach, Atala dio una conferencia de 18 minutos el 3 de marzo de este año. Mientras lo escuchaba, junto a otras 1500 personas, pensaba que si no fuera en ese lugar, ante ese público, con las credenciales que garantizaban credibilidad, yo hubiera imaginado que estaba escuchando a un fabulador o un embustero. Pero no, lo que decía era verdad.



Empezó así: “En el mundo hay una crisis enorme por la falta de órganos. Es un hecho que el hombre ahora vive más. La medicina ha hecho un esfuerzo para lograrlo y así estamos ahora. Pero también es cierto que a medida que envejecemos, lo mismo sucede con nuestros órganos, que empiezan a fallar. Por lo tanto, no hay suficientes órganos para transplantar y cubrir las necesidades de la gente. De hecho, en los últimos 10 años, el número de pacientes que requieren órganos se ha duplicado, mientras que el número de trasplantes ha permanecido casi constante. Y es por eso que aparece en escena el campo de la medicina regenerativa”.



Acá, una pausa. Es obvio que yo soy un lego que sólo quiere compartir mi entusiasmo frente a lo que escuché. Pero lo que sigue –si se concreta tal como está planteado– implicaría uno de los avances más fabulosos de los que se tiene memoria y permitiría resolver un problema crítico para la humanidad: la producción artificial de órganos. Y con una tecnología revolucionaria.



Quiero contar acá sólo algunas de las técnicas que explicó Atala, pero prepárese, porque el primer impacto tiene que ver con la aparición de impresoras tridimensionales. Sí, impresoras que no sólo imprimen sobre papel, sino que van reproduciendo un objeto (un hueso o una vejiga, por ejemplo) tal como usted lo está imaginando mientras lo mira en la pantalla de una computadora. Estas impresoras generan una réplica en tres dimensiones de lo que uno tiene en el monitor. Ciencia ficción, ¿no? No.



“Esto que ven acá es una impresora a tinta [1], de las que se usan habitualmente para imprimir sobre papel. La única diferencia es que ésta en lugar de usar tinta, usa ¡células!”

Mientras tanto, en una pantalla gigante que cuelga sobre el escenario, se ve cómo el cabezal de la impresora va de un lado hacia otro para construir una estructura. Le lleva aproximadamente 40 minutos hacerlo. Después, se produce un cambio de nivel, y ahora la impresora imprime una nueva capa un poco más abajo que la anterior.

Atala sigue: “Una vez que la impresora termina con su tarea, uno retira el objeto que acaba de construir (un hueso en ese caso) y está en condiciones de trasplantarlo a un paciente”.

Antes de avanzar en la lectura, piense una vez más: no sólo se trata de imprimir en tres dimensiones, sino que estamos hablando de imprimir con células en lugar de tinta, y produciendo un hueso que luego se implanta en una persona. En fin.

Sigue Atala: “Una tecnología más avanzada con la que estamos trabajando ahora es una nueva generación de impresoras más sofisticadas. Las estamos usando para vencer el mayor desafío que tenemos: la creación de órganos sólidos. No sé si ustedes se detuvieron a pensar en esto, pero el 90 por ciento de los pacientes que requieren un trasplante están en una lista aguardando un riñón. Mucha gente en el mundo muere a diario porque no hay suficientes donantes. Por supuesto, replicar un riñón presenta otro tipo de desafíos: es un órgano más grande, vascularizado, requiere una red intrincada de vasos por los que llega la sangre y hay un montón de células presentes también. Entonces, la estrategia en este caso es la siguiente: producimos una tomografía computada del órgano a reemplazar y vamos ‘capa por capa’ usando una técnica que llamamos ‘análisis de imágenes a través de morfometría computarizada’ y reconstrucción tridimensional para obtener una ‘réplica’ perfecta del riñón de la persona a trasplantar. Después, podemos usar rotaciones de 360 grados que nos permiten analizarlas en profundidad, estudiar sus características volumétricas y luego tomar toda esta información y ponerla en un lenguaje que pueda ser impreso. Vamos capa por capa, analizándolas a medida que avanzamos en el órgano, y eso nos permite efectivamente ‘diseñar’ o replicar el riñón del paciente”.



Mientras Atala hablaba, una impresora que estaba ubicada detrás de él en el estrado efectuaba el proceso que él describía. Y siguió, mientras un colaborador de su equipo, el Dr. Kang, le entregaba un objeto que depositaba en sus manos: “Lo que ustedes ven que yo estoy sosteniendo en mis manos (enguantadas) es lo que estuvimos imprimiendo hoy antes de venir acá. Se trata de un riñón listo para ser trasplantado. Nos llevó siete horas producir la impresión”.

Atala “juega” con el riñón artificial en sus manos. Parecía tener la consistencia que uno se imagina que tiene uno verdadero, aunque ciertamente yo no he tenido riñones en mis manos últimamente.

En la pantalla se leía: “Estas estructuras renales (riñones) impresas acá son prototipos que están siendo estudiados experimentalmente y todavía faltan algunos años para que puedan ser funcionales y utilizados en el uso clínico”.

Me importa hacer fuerte hincapié en esto para no despertar una ilusión falsa en el hoy, acá y ahora. Intuyo que todo paciente que esté en diálisis o que tenga un familiar/amigo que necesite un trasplante renal, debe estar pensando que se acaba de resolver el problema, y sólo se trata de “imprimir un riñón y listo”. Bueno, no es así. Y si bien esto es una bofetada para todos los que están en una perversa lista de espera, no deja de ser una noticia impactante y muy prometedora.



El simple hecho de imaginar que uno puede imprimir ya en tres dimensiones sirve para producir una suerte de shock pero, combinado con un futuro mediato que permita imprimir órganos que no requieran ni de células madres ni de clonación alguna, suena realmente a ciencia ficción. Pero ya no lo es tanto, porque el hombre sigue sorprendiendo con su capacidad de avance sobre la naturaleza.

Si se trataba de encontrar “una” charla que lograra hacerme explotar la cabeza, la de Anthony Atala lo logró. Por eso, las discusiones sobre inversión en ciencia y tecnología en un país no pueden ser abstractas. Cuanta más gente pueda acceder a las universidades públicas, más científicos habrá preparados para producir ciencia básica y aplicada. Y cuantos más tengamos, estaremos mejor educados y mejor preparados para enfrentar los nuevos desafíos que implican, entre otras cosas, prolongar la cantidad de años y la calidad de vida de una persona. No parece poca cosa.





[1] Aparecía en una pantalla gigante instalada detrás de él una impresora que no parecía tener nada particular ni distinto de la que usted o yo podríamos tener en una casa u oficina.









(Artículo redactado por Adrián Paenza, para Página/12)

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-165470-2011-04-03.html

4 de abril de 2011

Ivano Barberini, Capitulo IV

“Los dramáticos acontecimientos internacionales de los últimos años muestran, una vez más, que los conflictos son una expresión dolorosa pero muy frecuente de las relaciones entre estados, pueblos y seres humanos. Por otra parte, las guerras de hoy siguen segando vidas, sobre todo, entre la población civil. Mujeres, niños y ancianos son los primeros en sufrir, directa o indirectamente, sus efectos, por que los conflictos armados, las crisis humanitarias, la privación de derechos fundamentales son el contexto en el cual gobiernos, sociedades y centros de poder ponen en marcha prácticas perversas que procuran apoderarse de los recursos de poblaciones enteras, costeñirlas a reducir al mínimo sus necesidades o directamente a explotarlas.

El interminable conflicto entre palestinos e israelíes, y las muchas guerras olvidadas de África y otros continentes, dejan su arca en las conciencias y alzan barreras entre pueblos y etnias, que son difíciles de salvar. CUANDO LA RAZÓN SE BASA EN LA EFICACIA DE LAS ARMAS DE QUE SE DISPONE, EL ENFRENTAMIENTO PIERDE TODA RACIONALIDAD. Lo dramático de este escenario requiere de la búsqueda urgente de nuevos caminos que puedan conducirnos a una sociedad más justa, más equitativa y pacífica. Esa es la alternativa que hay que procurar alcanzar, para la construcción de relaciones sociales y económicas que sirvan para salvaguardar los derechos primordiales de hombres y mujeres del mundo. Para contribuir a realizarla es indispensable promover una nueva política de solidaridad internacional que esté basada en el vivir y a la vez en compartir nuevas oportunidades de acceso en igualdad de condiciones a los recursos del planeta tierra y a su manejo”.

“La educación para la paz no puede ser un concepto abstracto o una teoría general aplicable en cualquier lugar y siempre de la misma forma, sino que debe situarse dentro de una realidad concreta. Educar para la paz no puede significar el transferir soluciones bunas para todos, de países ricos a pobres, de países seguros a aquellos que viven bajo constante amenaza, de los que saben a los que no han tenido oportunidad de educarse. Significa dar espacio a las iniciativas locales, valorar y reforzar las experiencias que surjan en cualquier lugar del planeta, facilitando la acción de aquellos que están tratando de volver a adueñarse de su propio futuro. Es importante conciliar entre su las dimensiones grandes y pequeñas, la teoría con la práctica, pues ellos nos permite no perder de vista el objetivo de hacer que la paz y la cooperación entre los hombres sean alternativas no solo posibles sino concretamente practicables”.

Ivano Barberini nació en Módena, Italia en 1939 y falleció el 6 de mayo de 2009. Era Presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) desde 2001. Hombre de la actividad cooperativa desde su juventud. Fue presidente del Instituto de Investigación Internacional “Archivo Disarmo” -





Senador (m.c.) LUIS RUBEO

Secretario del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano.

28 de marzo de 2011

Ivano Barberini, Capitulo III

“Los valores básicos de una empresa cooperativa son: la autodeterminación, responsabilidad personal y reciproca, democracia, igualdad, equidad y solidaridad. Fieles a los fundadores, los socios cooperativistas adhieren a una ética basada en la honestidad, la transparencia, la responsabilidad social y el altruismo. Todos esos valores son llevados a la práctica por medio de los principios básicos, todos definidos y controlados en su aplicación por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI).



El primer principio básico es el de la adhesión libre y voluntaria, que excluye cualquier tipo de discriminación en función del sexo, el origen social, la raza, la creencia política o religiosa. El segundo principio es el del poder democrático ejercido por los socios, es decir que todos poseemos en iguales derechos de voto y en virtud de la regla Una persona, Un voto. El tercer principio es el de la participación económica de los socios, quienes contribuyen en forma equitativa al capital de sus cooperativas y conservan el control de ellas. El cuarto principio es el de la autonomía e independencia, los acuerdos que se celebran con otras organizaciones, incluso con los gobiernos, deben preservar siempre el poder democrático de los socios y mantener la independencia de la cooperativa. El quinto es el de la educación, formación e información, prevé el compromiso de informar y formar a los socios, a los directivos que son elegidos, a los ejecutivos y empleados de la cooperativa. El sexto es el de la cooperación entre cooperativistas, que se rige a asegurar mejores servicios a los socios, a fortalecer el movimiento cooperativo, operando en forma unificada con las estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales. Y el séptimo principio es del compromiso con la comunidad base al cual las cooperativas contribuyen al desarrollo duradero de sus comunidades, en el marco de las orientaciones que han sido aprobadas por los socios.

Entre los siete principios, la cuestión de la formación y la información debe ser leída en términos de transparencia, importancia central de la persona, y entrega a los socios de instrumentos que les den la posibilidad de actuar con plena conciencia, no subordinándose irracionalmente a la información que reciben, sino conservando toda su dignidad de personas capaces de interactuar".











Ivano Barberini nació en Módena, Italia en 1939 y falleció el 6 de mayo de 2009. Era Presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) desde 2001. Hombre de la actividad cooperativa desde su juventud. Fue presidente del Instituto de Investigación Internacional “Archivo Disarmo” -









Senador (m.c.) LUIS RUBEO.

Secretario del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano.

23 de marzo de 2011

Homenaje al Día Internacional de la Mujer

- Panelistas:

María Rachid, Vicepresidenta del INADI y Presidenta de la FLGBT Mariana Carabajal, periodista Ana María Ramb, escritora

- La participación de Carolina Guevara, Marcos Peruyero y Marcelo Martin del Grupo Bachín Teatro

-Coordinación: Liliana Carpenzano, secretaria de Relaciones Institucionales del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos


A realizarse el día Martes 29 de marzo a las 19 horas.

Sala Solidaridad del Centro Cultural de la Coordinación Floreal Gorini

Avenida Corrientes 1543, CABA


-Invita: Comisión de Género del IMFC

-Organiza: Comisión Asesora de la Filial de Buenos Aires del IMFC