SUS ACTIVIDADES EN LA POLÍTICA NACIONAL E INTERNACIONAL

SUS ACTIVIDADES EN LA POLÍTICA NACIONAL E INTERNACIONAL

12 de junio de 2011

Ivano Barberini , Capitulo IX

"A mayor responsabilidad, corresponden siempre mayores riesgos. A la cooperativa se le pide siempre todo, siempre el máximo. Se le pide la máxima coherencia en su comportamiento ético y respeto por los valores de los que no se le permite prescindir, ni siquiera cuando se oponen a las reglas y necesidades del mercado o del comportamiento económico.

Desde luego, está bien que socios y consumidores tengan sus expectativas puestas en la cooperativa, pero también está bien que esas expectativas guarden proporción con la realidad en la que se actúa. Me parece perfecto que al cooperativismo se le pida el máximo rigor en el respeto a sus principios y valores. Lo que ya no veo tan justificable es que la empresa de capital no tenga que cumplir con expectativas parecidas.

Hoy, un empresario puede decidir cesar de pronto en su actividad, aunque sepa que su decisión depende el futuro de cientos de personas y familias. Al fin y al cabo, siempre termina por ser aceptado socialmente y hasta justificado en un comportamiento de este tipo, sobre la sola base de valores y principios, estrictamente empresariales.

Yo, en cambio, considero que las empresas deberían ser, indistintamente, llamadas a responder a valores y principios comunes, que tengan como base la ética y el respeto por los trabajadores, los consumidores y el ambiente. Lo opuesto no ayuda al adecuado funcionamiento del mercado. En fin, encuentro también que debería admitirse cierto nivel de tolerancia en la valoración de eventuales errores, tanto respecto de la empresa de capital como de la de tipo cooperativo".

Ivano Barberini nació en Módena, Italia en 1939 y falleció el 6 de mayo de 2009. Era Presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) desde 2001. Hombre de la actividad cooperativa desde su juventud. Fue presidente del Instituto de Investigación Internacional “Archivo Disarmo” -

Senador (m.c.) LUIS RUBEO.

Secretario del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano.

8 de mayo de 2011

Ivano Barberini , Capitulo IX

“El cooperativismo se basa en el concepto de la ayuda mutua, de compartir con las demás personas nuestras necesidades, respuestas y acciones orientadas en ese sentido.


El altruismo cooperativo no excluye la caridad, pero no la confunde con el verdadero compromiso social. Hoy por hoy, la verdadera solidaridad es compartir y difundir conocimiento, ayudar a las personas a crecer y a mejorarse. Para el cooperativismo la responsabilidad social es uno de los siete principios básicos, no una política de marketing, que sigue las modas y las necesidades del momento.

En todo caso, el altruismo es, hoy, un factor necesario para combatir la crisis, porque llama a todos a participar en un clima de confianza y solidaridad, incluso en el mercado, bajo la forma de relaciones cooperativas entre actores económicos e institucionales.

Son significativas en tal sentido, las palabras de Pier Luigi Celli, rector de la Universidad de LUISS de Roma, al sostener que hoy, únicamente el altruismo puede garantizar la economía de una oportunidad de desarrollo.


Es preciso pensar más en los otros y procurar que el individualismo, que tanto se ha difundido con la globalización, asuma características de mayor responsabilidad para con la comunidad a la que pertenecemos. Sólo así será posible limitar los daños que la crisis global ha producido. Altruismo es, también, pensar en las generaciones futuras.


El cooperativismo está en condiciones de elaborar elementos de desarrollo para el futuro y para las nuevas generaciones. La sabiduría de los indios americanos se resume en el concepto: No heredamos la tierra de nuestros antepasados, la hemos recibido en préstamo para nuestros hijos.”





Ivano Barberini nació en Módena, Italia en 1939 y falleció el 6 de mayo de 2009. Era Presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) desde 2001. Hombre de la actividad cooperativa desde su juventud. Fue presidente del Instituto de Investigación Internacional “Archivo Disarmo” -




Senador (m.c.) LUIS RUBEO.

Secretario del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano.

3 de mayo de 2011

Ivano Barberini - Capitulo VII

¿Cuál es la diferencia entre Urgencia y Emergencia?


“La emergencia implica prestar auxilio, adoptando además, medidas de corto plazo. Razonar en términos de urgencia implica que no hay que perder tiempo en hacer frente a los problemas de medio y largo plazo.

Si realmente se desea adquirir un modelo alternativo al de tipo jerárquico, es necesario hacer hincapié en aspectos que no sean meramente una manera un poco más democrática de ejercer el poder, sino que apuesten más decididamente a la responsabilidad de los individuos, a su autonomía y a su capacidad de coordinación.

Todo esto nos lleva de nuevo al problema del equilibrio entre especialización por una parte e integración por la otra. El problema atañe tanto a la empresa como a la organización de la sociedad misma. Los países son cada vez más interdependientes. No son ya estados soberanos, sino que integran una sociedad estructurada en numerosas organizaciones especializadas. Es necesario hacer converger la acción de estas organizaciones en dirección de los objetivos generales y ése es, también, el problema del movimiento cooperativo.

Para tratar de encontrar soluciones a la necesidad de equilibrar Especialización con Integración, podemos recurrir a una metáfora musical que, a mi criterio, sigue teniendo plena actualidad:

Si imaginamos la organización de una empresa como una agrupación musical, nos será fácil comprender que en el fondo, existen únicamente dos modelos fundamentales y opuestos; Por un lado está la orquesta sinfónica, en la que todos son especialistas, gente muy capacitada, pero que necesita de un perfecto acuerdo entre ellos y de que haya alguien (el director de la orquesta) que guíe la música que se interpreta. Es un tipo de organización que se basa en una estructura jerárquica. El segundo modelo es el del conjunto de jazz, también integrado por especialistas que, sin embargo, conservan en toda su amplitud la creatividad, la personalidad y la autonomía que les son propias. No hay director de orquesta, pero los músicos se conocen, tan bien entre sí que pueden tocar con toda la flexibilidad y la armonía necesaria.

En el fondo, es el mismo concepto de la red, compuesta de muchos nudos vitales que forman un mismo tejido.

Estas metáforas pueden ser útiles para reflexionar sobre la realidad cooperativa. La empresa cooperativa no hallará nunca un modelo organizativo al que pueda copiar. Los dirigentes cooperativos tienen que salir siempre en busca de soluciones AD HOC, que ni los asesores profesionales ni mucho menos los modelos que ofrecen otras empresas podrían proporcionarles.

No dudo de que acertar en la solución organizativa justa sea difícil, pero tampoco me parece imposible. Si tenemos la convicción de que no basta con ser una cooperativa con gran cantidad de actividad para mantenerse en un mercado competitivo, las opciones no son muchas: El Holding (toda sociedad que controla a otras sociedades) o la Red".

Ivano Barberini nació en Módena, Italia en 1939 y falleció el 6 de mayo de 2009. Era Presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) desde 2001. Hombre de la actividad cooperativa desde su juventud. Fue presidente del Instituto de Investigación Internacional “Archivo Disarmo” -




Senador (m.c.) LUIS RUBEO.

Secretario del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano.

2 de mayo de 2011

MI PROPUESTA: Elecciones primarias en Santa Fe

Estimada/o compañera/o:

El domingo 22 de mayo próximo se realizan elecciones primarias para elegir candidatos provinciales, municipales y comunales en la provincia de Santa Fe, y es mi deseo hacerle conocer mi posición y pedirle la acompañe.

“Apoyo para gobernador y vice la fórmula encabezada por el Diputado Nacional Agustín Rossi y demás candidatos propuestos por el Frente para la Victoria”.

Esta determinación surge al observar la potencia adquirida por el peronismo ante el ingreso masivo de jóvenes esperanzados y comprometidos en favor de la felicidad del pueblo.

Asumamos que nuestro crecimiento no es fruto de la casualidad, por el contrario, frente a una crisis que devoraba la Nación y diezmaba su potencial, la llegada del nuevo gobierno patriótico, autónomo y popular elegido en los comicios del año 2003, fue transformando la pésima administración heredada, logrando esta nueva realidad que nos hace sentir orgullosos como peronistas e integrantes de una Nación que se propone lograr PAZ Y FELICIDAD PARA TODOS...

Debo afirmar con 60 años de militancia, desprovisto de toda parcialidad; que el tesón, la perseverancia y el patriotismo de Néstor Kirchner y la hoy presidenta compañera CRISTINA, posibilitaron que la recuperación fuera posible.

Prosigamos apoyando la tarea trascendente que se está realizando, sería necio frustrar el deseo de los sectores sociales, en especial jóvenes, que se integran El Frente para la Victoria, cautivados por la gestión transformadoras que realiza la PRESIDENTA CRISTINA KIRCHNER.

HOY EL PERONISMO SANTAFESINO ESTA UNIDO y tiene la oportunidad histórica de recuperar nuestra querida SANTA FE y también la CIUDAD DE ROSARIO, cumplamos con el propósito que inspira nuestro ideario, creado de manera genial por JUAN PERON Y EVITA al reivindicar la política y colocarla al servicio del Pueblo y de la Nación en su conjunto.

Además tengo el inmenso honor que mi hijo Luis Daniel Rubeo, encabece la lista de candidatos que representaran al justicialismo en la elección de diputados provinciales, el siempre estuvo a mi lado, y por su voluntad abrazó, junto con el compañero Agustín Rossi la responsabilidad de crear el Frente para la Victoria en Santa Fe.

Hoy debo acompañarlo y pedir con emoción a los que creen y respetan mi palabra, que lo apoyen, pues se el grado de compromiso que tiene con el PERONISMO Y CON LA PATRIA, ayúdenlo que no habrán de equivocarse.

El compañero de todas las horas.

LUIS RUBEO

28 de abril de 2011

UNA DEMOCRACIA DEMOCRÁTICA

Un artículo de Jorge Rachid



El título puede llamar a confusión, es más: puede parecer contradictorio o redundante, pero el análisis del correlato histórico de los procesos políticos que cambiaron el curso de los tiempos en nuestro país, demostró que la incorporación de nuevos actores sociales y políticos, vivificó nuestra identidad como Nación e imprimió las páginas más brillantes de la historia argentina.

La crisis del 2001 desnudó de forma abrupta, cataclísmica la carencia de las organizaciones políticas en cuanto a contener e interpretar la realidad de lo que estaba aconteciendo, desde 1976 a esa fecha. En efecto, los partidos políticos sin excepción sumados al llamado Consenso de Washington con su correlato económico del mercado como ordenador social –erigido como dios absoluto y garante de la supuesta democracia en curso–, apoyado en un basamento ideológico, pasivamente aceptado –con honrosas excepciones– por la dirigencia en general, de discurso único apuntalando el mamarracho del “Fin de las Ideologías”, libelo exhibido impunemente en el mundo como la panacea del pensamiento moderno y globalizador. Esa dirigencia aún vigente que no ha transitado una muesca de autocrítica y que no acierta en recuperar el pensamiento crítico, se autodesigna protagonista excluyente de la construcción del nuevo modelo social.



El movimiento obrero organizado –que dio batallas memorables desde los 90 en pos de derrotar el neoliberalismo cultural y económico– más la incorporación de la juventud a la militancia política, son dos elementos inescindibles de la construcción del mapa político argentino, que ha cambiado su paradigma en estos últimos siete años a partir de dos elementos centrales de su accionar: la política como herramienta de construcción social y económica de un nuevo modelo de país más justo y el Estado como garante y ordenador social y económico de las decisiones del poder republicano.



Sin embargo, está faltando un actor central, imprescindible en la interpretación de la realidad, un emergente de las luchas por visibilizar las masas desplazadas por la lógica economicista a las banquinas de la historia, empobrecidas y humilladas, despreciadas e ignoradas en la fiesta frívola de los colonizados mentales de los 90. Los movimientos sociales se constituyeron primero en la contención del fenómeno de pauperización social y diáspora, para pasar a la etapa superior de la organización como factor de presión social y política, cuestión que lograron en la comprensión de una realidad ignorada por la dirigencia política que pasó de negarla a intentar su utilización prebendaria.

Luego vino la etapa de la organización social y política ya no como factor de presión, sino como herramienta de construcción de nuevas alternativas sociales y productivas en un nuevo ciclo inaugurado por el expresidente fallecido, quien comprendió desde lo profundo del peronismo, que una nueva realidad golpeaba las puertas de la historia, como antes los inmigrantes, luego los desplazados del interior a las periferias urbanas y por último los trabajadores.

Cada uno de estos fenómenos fueron eslabones importantes en la construcción del modelo social solidario que dominó la Argentina durante el siglo XX, sólo suprimido por los golpes de Estado generados por la reacción del poder oligárquico.



Hoy los movimientos sociales definen en su participación política si la democracia es flaca o si es plena en la interpretación de la realidad: si es una democracia limitada al mercado –como lo fue desde el 83 al 2003–, o se democratiza el poder con el acceso de los nuevos actores sociales.

No es casual que los principales blancos de los ataques del poder económico se centren despreciativamente en los “negritos con poder”, como el líder de la CGT y el titular de la Federación de Tierras y Vivienda y la Central de Movimientos Populares, entre otros tantos como Tupac, Movimiento Campesino Indígena, Evita, Octubre, Segundo Centenario y mas.. Son los supuestos fantasmas que agita el establishment económico para impedir el acceso al poder de los nuevos actores–a quienes agrega ahora a los jóvenes– tratando de repetir viejas historias de desencuentros, intentando estigmatizar, como si la película retrocediese en el tiempo.

Nada daña más profundamente los objetivos de los sectores liberales, ligados a una mirada del mundo dictada por los poderes imperiales, como lo demostró recientemente la reunión en nuestro país de Mont Pelerín, expresión acabada de la gestación de los “golpes blancos” en América Latina y de la desestabilización de los gobiernos populares por cualquier método, que la presencia protagónica del pueblo organizado.

De ahí surge la necesidad de impedir el avance de los sectores populares en los procesos políticos. Se los puede tolerar según el republicanismo ultramontano global, aún en las prebendas; se los puede ayudar en sus necesidades, se puede ejercer sobre ellos métodos de coaptación económica, pero jamás se les pueden abrir las puertas de la decisión política ni de la gestión, ya que comprometen estratégicamente sus proyectos hegemónicos oligárquicos.

De allí la importancia de que tanto los jóvenes comprometidos con el proceso emancipador de caminos abiertos –como los trabajadores organizados y las organizaciones sociales– formulen y consoliden posiciones de conducción y protagonismo político, que impriman en esta nueva etapa el mapa solidario, impregnado de compromiso social y voluntad política de construcción de una sociedad más justa.



Esta batalla se está librando en este momento. Quienes pretendan juntar masa crítica con los trabajadores, jóvenes o movimientos sociales pero sin salir en la foto, están especulando electoralmente; quienes piden apoyo pero niegan su existencia a los movimientos sociales usan la misma táctica de uso prebendario de la vieja política. Los partidos, si quieren modernizarse y volver a encantar, deberán reconocer, aceptar y contener las nuevas realidades, antes que llorar el dolor de ya no ser.



“No se puede tapar el sol con un arnés”, es un decir bíblico. No se puede ignorar la realidad porque tarde o temprano ésta se expresa en formas aluvionales, memoria de las muchas que tiene nuestra historia, construídas por la conciencia colectiva del pueblo argentino y que dieron lugar a nuevos paradigmas y nuevas realidades.











JORGE RACHID

C.A.B.A. 27/04/2011

26 de abril de 2011

Ivano Barberini, Capitulo VI

“Tiene que quedar bien en claro que la coherencia respecto de los valores cooperativos no justifica actitudes de mera conservación. No se construye el futuro con la nostalgia por el pasado.

La coherencia tiene que ser estimada en cada proyecto en particular y eso lleva a la exigencia de que en la cooperativa, y en todo el sistema cooperativo, funcionen los mecanismos de control internos. La cooperación tiene raíces culturales antiguas y sólidas y un sistema de valores éticos, sociales y democráticos en los cuales se basa su identidad, que son esenciales pero no suficientes.



Zigmunt Bauman advierte que “La pertenencia a un sistema de valores debe ser demostrada con hechos, con la vida entera, y no simplemente blandiendo la partida de nacimiento. Si no, no se es convincente”.



Es preciso que los socios y la gente que está relacionada con la empresa perciban la existencia, en un mundo competitivo, de una plusvalía asociada con el modelo cooperativo. Así la cooperativa debe hacer evidentes y significativas las ventajas para sus socios, los cuales, a su vez, deben estar en condiciones de poder catar el sentido de su doble estatus de propietarios-usuarios.”

















Ivano Barberini nació en Módena, Italia en 1939 y falleció el 6 de mayo de 2009. Era Presidente de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) desde 2001. Hombre de la actividad cooperativa desde su juventud. Fue presidente del Instituto de Investigación Internacional “Archivo Disarmo” -






Senador (m.c.) LUIS RUBEO.

Secretario del Consejo Consultivo del Parlamento Latinoamericano